Cómo funciona
Cómo funciona la terapia: proceso y preguntas frecuentes
Aquí resuelvo las dudas que la mayoría de las personas tiene antes de dar el primer paso. Si la tuya no está, escríbeme.
El camino, paso a paso
1 · Eliges tu horario
Entras a la página de agenda, ves los espacios disponibles y reservas el que mejor te acomode. Puedes hacerlo a cualquier hora. Al confirmar, recibes por correo los datos de la sesión — dirección del consultorio si es presencial, o liga de videollamada si es online.
2 · Nos conocemos
En la primera cita no tienes que traer nada preparado ni tu vida ordenada. Me cuentas qué te trajo aquí, qué estás viviendo y qué esperas de la terapia. Yo escucho, pregunto lo necesario y empezamos a trazar juntos hacia dónde vamos.
3 · Empezamos a trabajar
A partir de la segunda sesión ya hay un objetivo definido. Las sesiones tienen estructura: revisamos cómo vas, trabajamos con técnicas cognitivo conductuales adaptadas a tu caso y definimos ejercicios para practicar entre sesiones. El ritmo lo decidimos entre los dos.
Preguntas frecuentes
Entre 50 y 60 minutos.
Lo habitual es una vez por semana, sobre todo al inicio. Conforme avanzas puede pasar a quincenal. Lo ajustamos según cómo vaya tu proceso, no según un calendario fijo.
Depende de lo que estemos trabajando. Hay procesos que se resuelven en 8 a 12 sesiones y otros que necesitan más tiempo. Lo que sí te garantizo es que en cada etapa vas a saber hacia dónde vamos y por qué — no vas a estar viniendo sin rumbo.
No hay un mínimo de sufrimiento para merecer atención. Mucha gente viene porque quiere manejar mejor el estrés, entender un patrón que repite o atravesar un momento de cambio. Si algo te pesa, ya es razón suficiente.
Es una duda muy válida. A veces no funciona por el enfoque, a veces por el momento de la vida, a veces porque no hubo vínculo. Si me cuentas cómo fue esa experiencia en la primera sesión, podemos ver qué hacer distinto — y si creo que no soy la persona indicada para ti, te lo voy a decir.
Te lo digo con honestidad: no todas las personas conectan con todos los terapeutas, y eso no es fracaso de nadie. Si después de la primera o segunda sesión sientes que no es, dímelo. Con gusto te refiero con alguien de mi red que pueda encajar mejor. Lo que me importa es que recibas atención, no que la recibas conmigo.
La TCC funciona bien para ansiedad, depresión, autoestima y estrés, entre otras cosas. Es un enfoque activo y estructurado: si te gusta entender por qué haces lo que haces y trabajar con herramientas concretas, es probable que te acomode. Si tienes dudas, lo platicamos en la primera sesión.
No. La primera sesión es para conocernos y ver si hay química de trabajo. Si decides no seguir, no pasa absolutamente nada.
Sí. Todo lo que se habla en sesión es estrictamente confidencial, con las únicas excepciones que marca la ética profesional: riesgo de daño inmediato hacia ti o hacia terceros. Fuera de eso, lo que me cuentes queda entre nosotros.
Sí. Misma estructura, mismas técnicas, misma confidencialidad. Lo único que cambia es el medio. Lo que necesitas de tu lado es un espacio privado, buena conexión y que nadie te interrumpa durante la sesión.
Sí, muchas personas alternan según cómo venga su semana. Solo indícalo al reservar.
Sí, atiendo adolescentes y adultos. No trabajo con terapia infantil.
El pago se realiza al reservar tu sesión, directamente desde el sistema de agenda en línea. Se aceptan tarjetas de crédito y débito.
No. Soy psicóloga, no psiquiatra. Cuando un caso requiere valoración psiquiátrica, te lo digo y trabajo en coordinación con el especialista.
¿Tu pregunta no está aquí?
Escríbeme y te respondo personalmente. No hay pregunta tonta cuando se trata de decidir sobre tu salud mental.